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Robótica ecológica: las nuevas tecnologías de reciclaje

19 marzo, 2021

Cuando pensamos en la robótica industrial, nos vienen a la mente imágenes de robots en fábricas de automóviles o realizando tareas de construcción.

Esta vez, sin embargo, una nueva generación de robots ayudará a reducir el impacto ecológico de las actividades industriales de sus homólogos en las fábricas. La propuesta procede del laboratorio de ciencias de la computación e inteligencia artificial del MIT, en Estados Unidos, y consiste principalmente en un innovador brazo robótico con capacidad para seleccionar, levantar y mover materiales destinados al reciclaje.

El brazo robótico RoCycle cumplirá su misión frente a las cintas transportadoras por las que pasan diariamente miles de objetos desechados. Gracias a un sistema articulado, a unas pinzas blandas y, sobre todo, a los sensores táctiles de que dispone, podrá distinguir entre papel, metal y plástico, depositándolos en el lugar adecuado mediante sensores de torsión y presión capacitiva. Además, esta nueva tecnología es capaz de identificar residuos que pueden confundirse a simple vista.

Aunque muchos centros de reciclaje utilizan imanes para separar los metales y filtros de aire para hacer lo mismo con los papeles y los plásticos, la mayor parte del trabajo de separación de materiales sigue realizándose manualmente. Como señalan los investigadores de este proyecto tecnológico en el artículo publicado en MIT Technology Review, esto supone un cuello de botella considerable a la hora de gestionar los residuos. Por mucho que los ciudadanos sean conscientes de los colores de cada contenedor, si no hay mecanismos eficientes de reciclaje en el punto de destino, la cadena sigue teniendo un eslabón débil. Las imprecisiones en los procesos de selección tienen un coste tangible: sólo en Estados Unidos, el 25% de los residuos destinados al reciclaje acaban en los contenedores porque se mezclan con otros elementos. Y no sólo eso: la existencia de residuos orgánicos mezclados con plásticos, papel y metal puede suponer un riesgo para la salud de los operarios.

El reto ahora es mejorar la precisión de esta nueva tecnología, ya que en las pruebas realizadas hasta la fecha, el porcentaje de éxito del brazo robótico es del 83% en objetos estáticos y del 63% en entornos dinámicos como las cintas transportadoras. La idea es añadir cámaras que complementen los sensores con imágenes de vídeo para facilitar la tarea.


El brazo robótico de reciclaje del MIT tiene un pariente cercano. Equipos de las universidades de Google, Columbia y Princeton, y del propio MIT, acaban de desarrollar otro brazo robótico con una interesante funcionalidad. Como sabe cualquiera que haya jugado al baloncesto, encestar requiere un cálculo bastante complejo: hay que calibrar el peso, la distancia y la trayectoria que recorrerá la pelota. Y eso, en términos robóticos, es un reto gigantesco. Por ello, han desarrollado un prototipo de robot capaz de escanear objetos y, tras seleccionarlos, lanzarlos a una cesta preestablecida.

Además de las capacidades de identificación de objetos, esta innovadora tecnología cuenta con un sistema de inteligencia artificial de aprendizaje profundo que le permite determinar el tipo de objeto que ha recogido, así como la trayectoria que describe en un lanzamiento. En los experimentos realizados por los investigadores, el prototipo robótico demostró un 87% de precisión en el levantamiento de objetos y un 83% en su tasa de éxito al lanzarlos. No sabemos si eran aficionados al baloncesto, pero cuando los desarrolladores intentaron hacerlo por su cuenta, obtuvieron un porcentaje de aciertos inferior al de su propio robot.